En una jornada marcada por la tensión y la diplomacia, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha dejado claro que su país no debe ser ignorado en los planes de defensa de la Unión Europea. Hablando tras la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Erdogan ha subrayado que la seguridad euroatlántica no puede depender únicamente de Estados Unidos. Para él, es fundamental que Europa no se olvide de incluir a Turquía en sus estrategias defensivas.
Un llamado a la unidad y colaboración
Erdogan no ha escatimado en palabras al señalar que las iniciativas europeas deben servir para complementar a la OTAN y evitar duplicidades innecesarias. Además, ha enfatizado que si países como Turquía quedan fuera del juego europeo, cualquier esfuerzo resultará limitado. “Bruselas debería eliminar cuanto antes los obstáculos al comercio de productos de defensa entre nosotros”, ha declarado con firmeza.
El mandatario también destacó el impresionante avance de su país en el sector militar durante los últimos 23 años: desde aviones hasta buques y vehículos aéreos no tripulados. Aseguró que Turquía es uno de los aliados más valiosos para desarrollar sistemas propios de defensa aérea.
Aprovechando una pregunta sobre las recientes declaraciones del primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis acerca del mar Egeo, Erdogan se mostró conciliador. “Estoy completamente de acuerdo en que es un asunto para resolver entre líderes”, dijo. Pero dejó claro que corresponde a ellos tomar las riendas: “Resolver el problema de esas aguas es deber nuestro”. En medio del choque diplomático entre Grecia y Turquía por las aguas del Mediterráneo oriental, esta propuesta parece ser un paso hacia un diálogo más constructivo.

