En un clima de tensión y declaraciones encontradas, el presidente estadounidense, Donald Trump, no se guarda nada y ha reafirmado este martes que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llevará a cabo inspecciones nucleares en Irán. Pero ojo, ¡no se apresuren! Según él, todo sucederá «en el momento oportuno». Mientras tanto, dejó claro que los iraníes están equivocados: «Nos lo han dicho internamente y lo tenemos comprobado al cien por cien», comentó desde Pensilvania, tras ser cuestionado sobre las afirmaciones de Teherán que desmienten sus palabras.
Un juego de poder sin prisa
Ante la insistencia de los periodistas sobre cuándo podrían estar los inspectores del OIEA en el país persa, Trump aseguró que «no hay prisa», pero confirmó su presencia futura. Además, añadió una advertencia con tintes beligerantes: «Si quieren problemas, que tengan un arma nuclear». Con un tono casi triunfalista, celebró que las relaciones con Irán están cambiando: «Han sido diezmados y estamos negociando con ellos; veremos cómo resulta».
Por otro lado, hizo hincapié en la situación económica del país asiático: «Tienen muchos problemas y tienen inflación», dejando entrever que la presión está haciendo mella. Y no solo eso; según Trump, cualquier dinero liberado de Irán debería ir destinado a comprar productos agrícolas estadounidenses. Sin embargo, esta afirmación fue rápidamente desmentida por Teherán.
Mientras el juego geopolítico avanza entre promesas e insinuaciones de poderío militar y económico, el futuro sigue incierto para todos los involucrados. ¿Logrará Estados Unidos mantener su posición? El tiempo dirá.

