En una jugada que podría cambiar las dinámicas en la región, el principal negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, junto al ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, han emprendido un viaje hacia Mascate, la capital de Omán. Este lunes comenzó una nueva etapa en las conversaciones sobre el estratégico estrecho de Ormuz, justo después de haber firmado un preacuerdo con Estados Unidos. ¿Qué significa esto para nosotros? En palabras del propio Araqchi, este encuentro es crucial para fortalecer la cooperación bilateral y avanzar en los esfuerzos conjuntos que permitirán gestionar adecuadamente esta vital vía marítima.
Un diálogo necesario
Durante su visita, Qalibaf se reunirá con el sultán de Omán, Haizam bin Tarik. La agenda está clara: explorar formas de colaboración que no solo beneficien a ambos países sino que también busquen estabilidad en una región marcada por tensiones. Por su parte, Araqchi tiene planes para verse con su homólogo omaní, Badr al Busaidi; aunque los detalles aún son un misterio.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, el presidente iraní Masud Pezeshkian también toma cartas en el asunto. Este martes vuela hacia Pakistán tras ser invitado por el primer ministro Shehbaz Sharif. Su misión: discutir ese mismo preacuerdo con Estados Unidos y abordar cómo poner fin a las hostilidades que han agitado la región desde principios de año.

