En un momento crítico, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, ha alzado la voz para pedir a Israel que detenga de inmediato sus ataques en Líbano. En una reciente entrevista con France Info, Barrot subrayó la necesidad urgente de que Estados Unidos ejerza la presión necesaria sobre el Gobierno israelí para que cumpla con los términos del acuerdo firmado entre Washington y Teherán. Este acuerdo no es solo papel mojado; estipula claramente el cese de las hostilidades en todos los frentes y, especialmente, en Líbano.
La exasperación del pueblo libanés
Barrot fue claro: “Los libaneses están exasperados”. En su análisis, recordó cómo Hezbolá arrastró al país a una guerra que ni siquiera eligió, dejando tras de sí un rastro de dolor y sufrimiento. “Han pagado un precio altísimo por este conflicto”, lamentó. No es solo cuestión de palabras; hay acciones concretas que deben seguirse. Hezbolá no puede seguir actuando bajo órdenes ajenas y debe cesar todas las hostilidades. Además, se requiere su participación activa en un proceso de desarme para devolver al Estado libanés el monopolio sobre las armas y garantizar así la protección del territorio.
El mensaje es claro: todas las partes deben respetar escrupulosamente las cláusulas del acuerdo. Francia se compromete a apoyar a las autoridades libanesas con todo lo necesario, poniendo especial énfasis en fortalecer al Ejército libanés para que pueda recuperar el control total del territorio.
Este llamado llega justo cuando se confirman cuatro bajas militares israelíes tras ataques de Hezbolá, mientras que la cifra de víctimas civiles asciende a 18 muertos por bombardeos israelíes en el sur de Líbano. A pesar del memorando firmado entre EEUU e Irán para buscar la paz en Oriente Próximo, Israel ha dejado claro que no tiene intención de retirar sus tropas ni cesar sus operaciones.
A medida que las tensiones aumentan y Teherán advierte sobre posibles violaciones del preacuerdo que podrían arruinar todo intento de paz, queda más evidente que nunca la urgencia por encontrar una solución duradera antes de que sea demasiado tarde.

