El pasado sábado, un desgraciado accidente sacudió el este de Afganistán. En la provincia de Lagmán, un camión repleto de refugiados afganos que regresaban desde Pakistán se volcó, dejando tras de sí una estela de dolor. Al menos 20 personas han perdido la vida, entre ellas una decena de niños, y otras 33 han resultado heridas. Este trágico suceso nos recuerda lo frágil que es la vida en medio del caos.
Un viaje lleno de esperanza que terminó en tragedia
El camión se salió de la carretera cerca de Qarghi, convirtiendo un viaje que debería haber sido una nueva oportunidad en una pesadilla. Los heridos están siendo trasladados a hospitales cercanos en Nangarhar, muchos de ellos en estado crítico. La situación es alarmante y los testimonios son desgarradores.
A medida que las autoridades talibanes intentan esclarecer lo ocurrido, el tráfico caótico del país se complica aún más por el regreso masivo de refugiados que buscan rehacer sus vidas. Es evidente que estamos ante un momento crítico para Afganistán y su gente.

