En un giro preocupante, el Ministerio de Salud de Uganda ha confirmado tres nuevos casos de ébola este sábado, vinculados a ese brote que está causando estragos en la República Democrática del Congo (RDC). Una crisis que ya ha dejado casi 180 muertes sospechosas y más de 750 posibles contagios en ese país vecino donde la situación es tan inestable como alarmante.
La situación se complica
Apenas el jueves, Diana Atwine, una responsable del Ministerio, compartió la noticia desgarradora de una muerte sospechosa por ébola. Aunque hubo un segundo caso que al final resultó negativo, hoy nos llegan noticias más inquietantes: estos tres nuevos afectados son un conductor y una trabajadora sanitaria que estuvieron en contacto con el primer caso confirmado en Uganda, además de una mujer congoleña. Todos ellos están bajo cuidado médico.
El ministerio ha asegurado que todos los contactos cercanos a estos nuevos casos han sido identificados y están siendo vigilados intensamente por equipos de respuesta. En medio del temor colectivo, la institución pide a la población mantener la calma y seguir las medidas preventivas recomendadas. Sin duda, esta situación nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra salud ante este tipo de emergencias sanitarias.

