En un rincón de Marmaris, Turquía, el activista español de raíces palestinas, Saif Abukeshek, ha hecho un anuncio que resuena en cada rincón del mundo: la Global Sumud Flotilla retoma su misión a Gaza con 54 embarcaciones. Esta vez, lo hacen con más de 500 almas valientes listas para enfrentar cualquier desafío. Justo unos días después de liberar a los últimos activistas que fueron retenidos por Israel durante la anterior iniciativa, este grupo está decidido a hacer oír su voz.
Actuar ante la brutalidad
“Mañana zarpamos hacia Gaza”, ha afirmado Abukeshek con determinación. No oculta los riesgos, lo sabe bien tras haber pasado diez días en prisión por intentar llevar ayuda humanitaria a las costas palestinas. “La brutalidad de este gobierno genocida es clara”, recalca, recordándonos que han sido años y años de sufrimiento para el pueblo palestino. Sin embargo, insiste: “El peligro real no está en actuar, sino en no hacerlo”.
A medida que se acerca la fecha simbólica de la Nakba, que conmemora el éxodo palestino entre 1946 y 1948, esta flotilla vuelve a zarpar no solo para recordar un pasado doloroso, sino para luchar contra él. “Celebrar aniversarios no detiene crímenes; actuar sí”, sentencia Abukeshek mientras recuerda cómo Israel lleva décadas intentando borrar al pueblo palestino del mapa.
Con un claro mensaje sobre las complicidades internacionales que sostienen esta situación –asegura que Estados Unidos avala estas acciones y Europa mira hacia otro lado–, estos valientes marineros buscan visibilizar una tragedia ignorada por muchos. Con cada ola que rompa contra sus barcos en alta mar, ellos llevan consigo las esperanzas y sueños de millones.

