En una jornada marcada por tensiones, el Gobierno de Irán ha hecho un nuevo llamado a Estados Unidos para que «abandone sus demandas poco razonables». La situación es tensa, y el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, no ha dudado en señalar que la falta de un acuerdo se debe a las «acciones destructivas» de Washington.
Durante una rueda de prensa celebrada hoy, Baqaei comentó que Teherán recibió recientemente la última propuesta estadounidense a través de Pakistán, quien actúa como mediador en estas difíciles conversaciones. Sin embargo, no escatimó en críticas hacia Estados Unidos: «Mantienen su costumbre de exagerar y hacer peticiones irrealizables», dijo con firmeza. Además, recalcó que los temas relacionados con el programa nuclear están fuera del ámbito actual de discusión; lo único sobre la mesa es un cese total de las hostilidades que estallaron tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Un diálogo marcado por la desconfianza
Baqaei subrayó que «las acciones destructivas y las continuas violaciones de tratados por parte de EE.UU. son el verdadero obstáculo para cualquier avance diplomático». A pesar del clima adverso, dejó claro que su país no cederá ante estas presiones y seguirá defendiendo sus posturas en las negociaciones. También indicó que hay contactos directos con Rusia y China para abordar esta complicada situación, aunque enfatizó: «Sabemos que al final dependemos solo de nosotros mismos para poner fin a esta guerra».
Además, criticó al director general del OIEA, Rafael Grossi, acusándolo de emitir «afirmaciones incorrectas» sobre el programa nuclear iraní mientras ignoraba el sabotaje estadounidense durante las negociaciones. La tensión sigue latente; los dos países intentan encontrar un camino hacia un acuerdo duradero en Oriente Próximo, pero hasta ahora nada ha permitido avanzar hacia una segunda reunión en Islamabad desde el alto el fuego del 8 abril. Las diferencias continúan siendo abismos inquebrantables.

