MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) – En un giro que muchos no esperaban, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha decidido poner su grano de arena en la búsqueda de la paz en Oriente Próximo. Este lunes, se comprometió a interceder por Irán y otros países de la región, todos atrapados en una crisis que no cesa desde que estalló el conflicto tras las acciones de Estados Unidos e Israel a finales de febrero.
La noticia llegó directamente de San Petersburgo, donde Putin se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi. Durante su encuentro, el líder ruso dejó claro: «Haremos todo lo posible por sus intereses y los de todos los pueblos de la región para garantizar que esta paz se alcance lo antes posible». Unas palabras cargadas de promesas y expectativas.
Un vínculo estratégico más fuerte
En medio de este panorama complicado, Putin también subrayó el deseo compartido con Teherán de fortalecer sus relaciones. Recientemente, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, había enviado una carta proponiendo seguir estrechando lazos. «Rusia, al igual que Irán, tiene la intención de continuar nuestras relaciones estratégicas», comentó Putin.
Araqchi no tardó en responder. Para él y su país, estos vínculos son cruciales. “Ese es el camino que seguiremos”, aseguró ante los medios rusos mientras continuaba su gira por la región tras visitas a Omán y Pakistán. Su paso por Islamabad fue parte del esfuerzo por mediar entre Washington y Teherán, aunque sin mucho éxito hasta ahora.
No podemos olvidar que un alto el fuego entre Irán e Israel y Estados Unidos ya fue negociado inicialmente entre el 7 y 8 de abril. Sin embargo, ha sido prorrogado indefinidamente mientras las negociaciones siguen abiertas. La situación es compleja y está lejos de resolverse.

