La situación en Colombia se ha vuelto insostenible. En apenas dos días, el grupo liderado por ‘Iván Mordisco’ ha desatado un verdadero caos con 26 atentados, dejando a su paso un rastro de dolor y destrucción. El ataque más devastador ocurrió en la Vía Panamericana, donde una bomba cobró la vida de trece personas que viajaban en un minibús. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que esto continúe?
Un ciclo de violencia que no cesa
Desde el pasado viernes, los departamentos de Cauca y Valle han sido testigos de esta escalofriante serie de ataques. Todo comenzó cuando un minibús bomba estalló en la Tercera Brigada del Ejército en Cali, una de las bases militares más cruciales del sur del país. Al día siguiente, ‘Mordisco’ instaló un retén en la misma Vía Panamericana, generando caos y tráfico. Cuando las fuerzas militares intentaron intervenir, se desató un tiroteo y los guerrilleros huyeron dejando tras ellos una trampa mortal que provocó la explosión.
El cráter resultante es tan profundo que ha dejado a muchas comunidades incomunicadas. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, expresó lo que todos sentimos: «El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie. Exigimos respuestas inmediatas y efectivas por parte del Gobierno Nacional.»
A medida que se intensifican los combates entre las fuerzas armadas y estos grupos guerrilleros, el general Hugo López Barreto también advirtió sobre otros ataques armados contra civiles y miembros de las fuerzas del orden. Es claro que estos actos son reflejo de su desesperación ante los operativos militares que han estado atacando sus bases.
No podemos quedarnos callados mientras esto sucede. La respuesta del presidente Gustavo Petro fue clara: “Los responsables son terroristas y deben ser perseguidos sin tregua.” La comunidad necesita saber que hay esperanza y acción real contra quienes atentan contra nuestra paz.

