En un nuevo capítulo de dolor y sufrimiento, al menos cuatro palestinos han fallecido este jueves debido a recientes bombardeos del Ejército israelí en la Franja de Gaza. Todo esto ocurre a pesar de que se había alcanzado un acuerdo de alto el fuego desde octubre de 2025, tras negociaciones entre Israel y Hamás bajo la mediación de Estados Unidos.
Las fuentes locales, como la agencia WAFA, informan que tres víctimas murieron cuando su vehículo fue atacado en las cercanías del campamento de refugiados de Maghazi, ubicado en el corazón del enclave. Otro hombre perdió la vida por el impacto de un dron en Jan Yunis, al sur del territorio. Y mientras tanto, el Ejército israelí guarda silencio ante estos trágicos sucesos.
Una cifra escalofriante
El Ministerio de Sanidad gazatí no se ha quedado callado. Este mismo jueves revelaron que desde que comenzó el alto el fuego, ya son 792 los ‘mártires’ y más de 2.200 heridos registrados. De esos, seis han muerto y 18 han resultado heridos solo en las últimas horas. Además, los datos muestran que han recuperado 761 cuerpos de áreas donde las tropas israelíes se habían retirado previamente. Sin embargo, hay quienes siguen atrapados entre los escombros o abandonados en lugares inaccesibles.
A lo largo del conflicto iniciado tras los fatídicos ataques del 7 de octubre pasado —que dejaron un saldo desgarrador de aproximadamente 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según cifras oficiales— se han contabilizado un total desolador: más de 72.000 vidas perdidas y casi 172.000 heridos. Estas estadísticas son sólo números hasta que te das cuenta que detrás hay historias humanas; historias que claman por justicia y paz.

