MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) – La situación en Líbano es más tensa que nunca. La Misión Interina de Naciones Unidas en el país, conocida como FINUL, ha alzado la voz ante lo que han calificado como «intensos tiroteos y explosiones» a escasa distancia de sus instalaciones en el sur del país durante las últimas 48 horas. En medio del caos desatado por la lucha entre el Ejército israelí y Hezbolá desde el 2 de marzo, se ha producido un incidente alarmante: un proyectil ha impactado en su cuartel general, un hecho que han atribuido a un «actor no estatal».
Un panorama inquietante para los efectivos de paz
Kandice Ardiel, portavoz de la FINUL, no ha dudado en compartir la angustia que viven estos días los miembros de las fuerzas de paz. «Las balas y fragmentos están golpeando edificios y zonas abiertas dentro del cuartel», afirmó con preocupación, recordando que han tenido que buscar refugio para protegerse y evitar lesiones. Como si esto fuera poco, justo antes del mediodía de hoy se produjo el impacto directo de otro proyectil sobre sus instalaciones.
La portavoz subrayó la necesidad urgente de seguridad para todos los involucrados en este conflicto. Hizo hincapié en la responsabilidad compartida: “Instamos a todos los actores a garantizar la seguridad de nuestras fuerzas y evitar cualquier acto violento”, afirmó con firmeza. Desde la FINUL han reiterado que no hay solución militar viable y exhortan a las partes a dejar las armas y comprometerse a trabajar por una paz duradera.
La situación está lejos de ser tranquila; solo en esta última semana se han documentado nuevos ataques aéreos dentro del área operativa de la FINUL y un aumento preocupante del despliegue militar israelí al norte de la Línea Azul, frontera entre ambos países. Desde el inicio del conflicto actual, ya son más de mil las víctimas mortales reportadas y miles los heridos por estos enfrentamientos devastadores.

