MADRID, 3 de marzo. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha dejado clara su preocupación este martes por cómo la ofensiva entre Estados Unidos e Irán podría sacudir nuestra economía global. A pesar de ello, se ha posicionado del lado de Washington en su misión de «hacer desaparecer al régimen» iraní. “Esto es un golpe duro para nuestras economías”, afirmó Merz desde la Casa Blanca, haciendo eco de los efectos que esta guerra ya tiene sobre los precios del petróleo y el gas. “Todos esperamos que esto termine pronto”, añadió con un tono que mostraba la urgencia del momento.
Reflexiones sobre un futuro incierto
Aunque pasó gran parte de la rueda de prensa en silencio junto a Trump, no dudó en recalcar que Alemania y Estados Unidos “están en sintonía” respecto a este conflicto. Sin embargo, también hizo hincapié en la necesidad de pensar en el “día después”. Con una mirada hacia Ucrania, recordó: “Kiev debe preservar su territorio y sus intereses de seguridad”. La situación es compleja; hay demasiados actores oscuros en esta trama mundial y todos deseamos que las hostilidades cesen lo antes posible.
La escalada bélica ya ha cobrado cerca de 800 vidas en Irán según informes recientes de la Media Luna Roja. Entre las víctimas se encuentran figuras clave como el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. En respuesta a estos ataques, Irán no se ha quedado atrás y ha lanzado misiles y drones contra Israel y las bases estadounidenses cercanas.

