Asunción se viste de gala en este 17 de enero, un día que muchos consideran como histórico. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han aterrizado en la capital paraguaya para compartir un momento muy esperado con Santiago Peña, el presidente del país. Este encuentro no es solo un trámite más; Peña lo ha descrito como una «jornada histórica», marcada por la inminente firma del acuerdo entre la UE y el Mercosur después de años de negociaciones.
Desde sus redes sociales, Peña expresó su entusiasmo: «Inauguro una nueva etapa donde el diálogo y la confianza tienden puentes sólidos entre nuestras regiones». Para él, esta jornada quedará grabada en los anales de la historia regional. En palabras de Costa, es emocionante estar en «la misma ciudad donde nació el Mercosur en 1991», subrayando que hoy se da un paso crucial hacia la creación de la zona de libre comercio más grande del mundo.
Aguijones políticos en camino
Aunque el ambiente es optimista, las realidades políticas no se pueden ignorar. La parte comercial del acuerdo podría entrar en vigor provisionalmente cuando uno de los países del Mercosur lo ratifique. Sin embargo, esto no será tan sencillo. Los eurodiputados están divididos y algunos ya amenazan con llevar el pacto ante el Tribunal de Justicia si se aprueba sin más deliberaciones. Además, las fuertes críticas desde el sector agroalimentario europeo añaden otra capa a esta intrincada situación.
No olvidemos que aunque hay luz verde para avanzar con esta asociación, cinco países europeos ya han mostrado su desacuerdo al votar en contra. Es evidente que este viaje hacia un entendimiento más profundo entre Europa y Sudamérica está lleno de desafíos. Pero quizás hoy sea solo el primer capítulo hacia una colaboración más sólida.

