Por fin, después de casi dos décadas de negociaciones y debates, el Tratado de la Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional, conocido como Tratado de Alta Mar, ha cobrado vida. Desde este sábado, un total de 83 países han dado el paso y lo han ratificado, comprometiéndose a cuidar y gestionar adecuadamente dos tercios de nuestros océanos. Esto no es solo un documento más; es un grito en defensa de la vida marina.
Un logro compartido con sabor a mar
Emmanuel Macron, presidente francés, no pudo contener su alegría al declarar en redes sociales: «¡Lo hemos conseguido!» Esta victoria no solo pertenece a los gobiernos que han apoyado la iniciativa; nos pertenece a todos nosotros. La alta mar dejará atrás su imagen del salvaje oeste y se convertirá en un espacio donde la responsabilidad compartida será clave.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Gigantes económicos como Estados Unidos, India o el Reino Unido aún se mantienen al margen del acuerdo. En particular, Estados Unidos ha sido reticente tras el cambio de administración. Este país es uno de los principales exportadores relacionados con el océano y su falta podría tener repercusiones serias.
El tratado se basa en principios sólidos para proteger nuestro entorno marino: busca garantizar que los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos sean equitativos para toda la humanidad. Además, promete crear zonas protegidas esenciales para preservar hábitats y especies que podrían desaparecer si no actuamos pronto.
En este nuevo marco legal también se establecen mecanismos para evaluar las actividades económicas en alta mar y sus efectos sobre el cambio climático. Y hay más: facilitará la cooperación internacional y ayudará especialmente a aquellos países que están en vías de desarrollo a cumplir con estos objetivos tan necesarios.
No podemos olvidar que este acuerdo también contempla cómo financiar las acciones necesarias para hacer frente a los desafíos ambientales que enfrentamos hoy en día. Así que aunque estamos dando pasos importantes hacia un futuro sostenible, seguimos teniendo mucho trabajo por delante.

