Desde que comenzó el invierno, la situación en Gaza se ha vuelto insostenible. Este pasado viernes, un bebé de apenas 27 días se convirtió en la última víctima de un frío implacable que ya ha segado la vida de ocho pequeños. El Ministerio de Salud, bajo el mando de Hamás, no ha podido contener su dolor y denuncia esta tragedia que golpea a las familias más vulnerables.
Aparte de estas tristes noticias, el informe del Ministerio también refleja lo que muchos ya sabemos: la violencia no cesa. En solo 24 horas, otro palestino ha perdido la vida debido a ataques israelíes y seis personas más han resultado heridas. Desde que se declaró un alto al fuego el 10 de octubre del año pasado, el número total de muertos asciende a 464, con 1.275 heridos.
Un panorama devastador
Y si miramos más allá de las cifras frías, hay algo aún más desgarrador: desde el estallido del conflicto en Gaza, los números son aterradores: 71.548 muertos y 171.353 heridos. Son vidas destrozadas y sueños aplastados por una guerra sin sentido.
No obstante, entre tanta desolación hay una luz tenue: a partir de este domingo, el Ministerio reanuda una campaña de vacunación para niños menores de tres años. Es un pequeño paso para reforzar su programa de inmunización después de meses sin poder hacerlo. A lo largo de diez días, 130 centros médicos, junto con la UNRWA y la Media Luna Roja palestina, estarán trabajando para atender a estos pequeños guerreros que merecen una oportunidad en medio del caos.

