MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) – En una noche que debería haber sido tranquila, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha alzado la voz para denunciar lo que muchos ya temíamos: «los ataques rusos sobre Ucrania no cesan». Imagínense esto: cerca de 200 drones lanzados en una sola noche. Y todo esto ocurre mientras desde el Kremlin intentan vendernos una historia de paz tras la llamada entre Putin y Trump.
En un mensaje contundente a través de redes sociales, Zelenski nos recuerda que cada día y cada noche, los rusos disparan sin piedad: «Con cada lanzamiento, demuestran al mundo su auténtica cara respecto a la paz». Antes de participar telemáticamente en la reunión del Consejo Europeo, el presidente hizo hincapié en el invaluable trabajo de quienes están en primera línea, tratando de prevenir más ataques y ayudando a las víctimas.
El dolor se hace presente
La situación es alarmante. En Kirovogrado, al menos diez personas han sido heridas, incluidos cuatro niños, debido a un «ataque masivo» que ha dejado huellas profundas en objetivos civiles; casas destrozadas y hasta una iglesia dañada son solo algunas consecuencias de esta barbarie. Pero eso no es todo; en Kupiansk, otra ciudad ucraniana ubicada en Járkov (noreste), una persona ha perdido la vida y otras tres han resultado heridas por una serie de bombardeos con drones orquestados por el Ejército ruso.
Mientras tanto, aquí seguimos expectantes ante estos eventos trágicos que parecen lejanos pero afectan a nuestra comunidad globalmente. La lucha por la paz es más urgente que nunca y necesitamos recordar siempre las historias humanas detrás de estas cifras escalofriantes.