En un rincón del mundo donde la esperanza parece desvanecerse, una niña de solo nueve años se ha convertido en una trágica víctima de una operación militar israelí en Qusra, al sur de Nablús. Este 6 de marzo, dos personas resultaron heridas por disparos en la cabeza, pero su historia es especialmente desgarradora. El Ministerio de Sanidad palestino nos cuenta que la pequeña fue trasladada con urgencia al Hospital Gubernamental de Rafidia.
La Media Luna Roja también ha confirmado esta dura realidad: tanto ella como una joven de 20 años fueron evacuadas tras sufrir heridas similares. ¿Hasta cuándo seguiremos viendo estas imágenes desgarradoras? En otro incidente reportado esa misma noche, un niño de 14 años resultó herido en el pie debido a disparos de las Fuerzas de Defensa Israelíes en Al Rihiya, cerca de Hebrón.
Un ciclo sin fin
No podemos ignorar que las tensiones han aumentado drásticamente desde los ataques del 7 de octubre, que dejaron un saldo devastador y desencadenaron nuevas operaciones del Ejército israelí. Las autoridades palestinas no han dejado pasar la oportunidad para señalar que más de 875 palestinos han perdido la vida desde entonces en Cisjordania y Jerusalén Este. Y eso sin contar con los terribles números provenientes del conflicto en Gaza.
Aquí estamos, frente a un panorama sombrío donde cada día parece haber más muertes y menos esperanzas. Es hora de cuestionarnos: ¿qué tipo de futuro estamos construyendo cuando vemos a niños como víctimas inocentes?