En una jornada marcada por la solemnidad del tercer aniversario de la invasión rusa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hizo un alto en su agenda y viajó a Kiev. Desde allí, dejó claro que reforzar la resistencia de Ucrania no es solo una opción; es una prioridad absoluta para la Unión Europea. En un emotivo discurso durante una cumbre internacional de apoyo al país, Von der Leyen reafirmó el compromiso del bloque con los ucranianos, justo cuando el eco de las bombas todavía resuena en el corazón de Europa.
Un plan global para hacer frente a la adversidad
Con un tono firme, anunció que llevará a Bruselas un plan global destinado a impulsar la producción europea de armas y fortalecer nuestra defensa colectiva. Esto no solo beneficiará a Ucrania; es una inversión en nuestro futuro como continente. «La guerra sigue siendo una crisis crucial», destacó Von der Leyen, mientras otros líderes europeos, incluido nuestro propio presidente Pedro Sánchez, escuchaban atentamente.
No podemos ignorar lo que está en juego. Ella advirtió sobre las intenciones del presidente ruso Putin: “Sabemos qué vendría después”, dijo con claridad. La historia nos ha enseñado lecciones amargas y hoy más que nunca debemos estar unidos. Una nación pacífica ha sido invadida, y ese acto irracional nos interpela directamente: creemos firmemente en una Ucrania libre y soberana.
A lo largo de estos años, la UE ya ha comprometido 134.000 millones de euros en apoyo a Ucrania —una cifra abrumadora— afirmando que somos quienes más hemos hecho por este país asediado. Von der Leyen también mencionó que muy pronto se desembolsarán otros 3.500 millones adicionales para seguir ayudando ante esta tragedia humanitaria.
A medida que se aceleran los envíos de armas y munición previstas para las próximas semanas, queda claro que Europa no dará marcha atrás ante esta crisis. Además, se han adoptado nuevas sanciones contra Rusia coincidiendo con este triste aniversario; estas son medidas contundentes dirigidas a detener el avance del régimen autoritario.
Aquí estamos todos juntos: líderes europeos dispuestos a respaldar a Ucrania hasta el final porque esto no es solo por su destino; se trata del futuro mismo de Europa.