El pasado 7 de octubre de 2023, la vida de la familia Bibas cambió para siempre. Durante un ataque atribuido al movimiento Hamás, los niños Ariel y Kfir fueron secuestrados y, tras semanas de incertidumbre, las autoridades israelíes han hecho graves acusaciones. Según el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Daniel Hagari, estos pequeños no solo fueron capturados; él sostiene que «los terroristas mataron con sus propias manos» a los inocentes mientras estaban en cautiverio. Un relato escalofriante que deja a muchos preguntándose: ¿dónde está la humanidad en todo esto?
Un grito ahogado en medio del dolor
Los cuerpos sin vida de Ariel y Kfir han sido entregados recientemente como parte del acuerdo de alto el fuego alcanzado entre las partes. Pero lo que realmente duele es que estos niños fueron asesinados en condiciones tan atroces que es difícil comprenderlo. «No murieron por un ataque aéreo», enfatiza Hagari; su muerte fue un acto frío y brutal. Este tipo de declaraciones solo alimentan aún más la angustia ya latente entre sus familiares.
La madre, Shiri Bibas, sigue desaparecida, y su familia se siente completamente abandonada por el gobierno liderado por Benjamin Netanyahu. Ofri Bibas, hermana del marido de Shiri, ha dejado claro su sentir: «No existe perdón alguno por haberlos abandonado y relegado al cautiverio». La falta de respuesta del gobierno ante esta situación es simplemente inaceptable. En momentos tan oscuros como este, lo menos que uno esperaría sería una palabra sincera o una disculpa genuina.
Es un día triste para todos nosotros. El eco del sufrimiento se siente profundamente en cada rincón donde se escucha esta historia. La familia Bibas no solo busca respuestas sobre su cuñada; también anhela justicia y reconocimiento ante un dolor insoportable.