En un momento en el que las tensiones diplomáticas están por las nubes, el enviado especial de Estados Unidos para Ucrania, Keith Kellogg, ha llegado a Kiev con un mensaje claro: la figura de Volodimir Zelenski merece ser aplaudida. Este viernes, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzaba críticas al mandatario ucraniano acusándolo de ser un obstáculo para la paz, Kellogg optó por reconocer la valentía y determinación del líder en su lucha por su nación.
Kellogg aterrizó en una Kiev marcada por el conflicto y justo después de que Trump se refiriera a Zelenski como un “dictador”, cuestionando su gestión y tachándolo de no haber convocado elecciones. En medio de esta tormenta política, Kellogg compartió en sus redes sociales que había tenido “un largo e intenso día” dialogando con los principales líderes ucranianos. El tono de sus palabras contrastaba fuertemente con el del presidente estadounidense.
Un líder valiente ante la adversidad
En sus declaraciones, describió a Zelenski como “el líder atribulado y valiente de una nación en guerra”, resaltando además el talento del equipo de seguridad nacional que lo acompaña. Es curioso cómo estas palabras llegan en un momento tan delicado; parece que mientras unos tiran hacia atrás intentando desestabilizar, otros luchan para mantenerse firmes ante la adversidad. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrolla este drama humano y político.