En un movimiento que ha generado revuelo, el Gobierno de Estados Unidos ha dado un paso firme este miércoles al designar a varios grupos criminales como organizaciones terroristas globales. Entre ellos, el temido Cártel de Sinaloa, la banda venezolana Tren de Aragua y la infame Mara Salvatrucha de El Salvador. Todo esto bajo el mando del presidente Donald Trump, quien ha dejado claro su deseo de combatir con puño de hierro a estas organizaciones.
La decisión fue formalizada en un documento firmado por Marco Rubio, el secretario de Estado. Y no se quedó ahí; también incluyó a otros cárteles como el Jalisco Nueva Generación y el del Noreste. Según las autoridades, estos grupos representan un grave riesgo para la seguridad nacional, afectando tanto su política exterior como sus intereses económicos.
¿Qué significa esto para nosotros?
Parte del discurso de Trump ha sido siempre reducir ese flujo migratorio que tantos debates provoca. Ahora, con esta medida, se busca además vetar la entrada a territorio estadounidense a los sospechosos miembros de estas bandas. No es una decisión tomada a la ligera; se consultó previamente con la Fiscalía y el Departamento del Tesoro. Como bien dice el documento: «hay suficientes indicios contra estas organizaciones».
No podemos ignorar que esta acción llega después de que Trump firmara una orden ejecutiva desde su llegada a la Casa Blanca, pidiendo que se evaluara incluir estos grupos en esa lista tan temida.