En un contexto de creciente tensión internacional, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha hecho un llamamiento urgente al presidente estadounidense, Donald Trump. En su discurso durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, subrayó que una Ucrania fallida no solo afectaría a Europa, sino que también debilitaría a Estados Unidos. ‘Déjenme ser clara: si Ucrania cae, Europa lo sentirá y Estados Unidos también’, dijo con firmeza.
Un camino hacia la paz que debemos recorrer juntos
La líder europea no se detuvo ahí. Advertía sobre las implicaciones más amplias: ‘Esto intensificaría los desafíos en el Indo-Pacífico y amenazaría nuestros intereses compartidos’. Y es que en tiempos como estos, donde los líderes autoritarios están observando cada movimiento, es crucial dar una respuesta contundente ante cualquier agresión. Von der Leyen hizo hincapié en que el mundo está mirando; hay quienes se preguntan si realmente existen consecuencias por invadir a un vecino.
Con un tono conciliador, extendió su mano a Trump para trabajar juntos por una paz duradera en Ucrania, insistiendo en que ‘Europa busca esa paz mediante la fuerza’ y notando el compromiso de Estados Unidos en este sentido. ‘Si colaboramos, podemos alcanzar ese objetivo’, añadió. La conservadora alemana abogó por una paz justa que evite repetir los horrores del pasado reciente.
A medida que avanzaba su intervención, Von der Leyen resaltó la necesidad imperiosa de aumentar el gasto en defensa europea para asegurar la seguridad del continente. ‘No hay lugar para dudas; Europa debe hacer más’, enfatizó con determinación. Además, se comprometió a acelerar el proceso de adhesión de Ucrania a la UE porque ahora es el momento de actuar y no dejar nada al azar.
Con estas palabras poderosas y decididas, quedó claro que Europa no se quedará atrás; está lista para adaptarse y marcar una diferencia palpable ante los retos actuales.