Hablar de las Illes Balears es sumergirse en un mundo lleno de vida, un lugar donde cada rincón tiene una historia que contar. En Coca-Cola Europacific Partners, lo sabemos bien, porque nuestra relación con estas islas no es solo un negocio; es parte de nosotros desde 1956. A lo largo de los años, hemos crecido junto a ellas, con la ilusión de contribuir a su desarrollo y sintiéndonos cada vez más parte del tejido balear.
Compromiso local y conexión emocional
Este sentido de pertenencia se traduce en nuestro papel como motores económicos. No estamos solos; trabajamos mano a mano con más de 14.000 clientes locales, desde esos pequeños bares familiares que nos hacen sentir como en casa hasta grandes superficies que alimentan a la comunidad. Cada uno de ellos palpita al ritmo de la economía isleña, y nosotros estamos aquí para potenciar esa vitalidad.
Según el último estudio realizado por Steward Redqueen, nuestras operaciones generan un valor añadido impresionante: 276 millones de euros, lo que significa un 0,62% del PIB balear. Pero esto no se trata solo de números; hay una red logística detrás que asegura que nuestras bebidas lleguen a cada rincón del archipiélago.
Sabemos que liderar económicamente implica una enorme responsabilidad. La prosperidad real no puede darse sin cuidar también nuestro entorno social y ambiental. Por eso, hemos integrado la sostenibilidad como una parte esencial de nuestra estrategia empresarial. Un ejemplo palpable es nuestra colaboración en la plataforma Hostelería #PorElClima, donde más de 1.300 establecimientos ya están trabajando juntos para hacer frente al cambio climático y ser más competitivos.
No podemos olvidarnos del océano que nos rodea; gracias a iniciativas como Mares Circulares, hemos recogido más de 25 toneladas de residuos marinos gracias al esfuerzo desinteresado de miles de voluntarios.
Nuestra misión va mucho más allá del mero intercambio económico; queremos estar presentes en la vida cultural y social balear. Nos llena el corazón participar en tradiciones y eventos que dan color a estas islas, apoyando desde festividades populares hasta grandes eventos culturales. Y cuando hablamos del futuro, sabemos que está en manos de nuestra gente. Por eso invertimos en programas como GIRA, que ya ha capacitado a más de 460 mujeres y 120 jóvenes locales.
Mientras miramos hacia adelante, reafirmamos nuestro compromiso con las Illes Balears con optimismo y determinación. Seguiremos invirtiendo e innovando para generar oportunidades reales para todos, asegurándonos así que el vibrante dinamismo isleño continúe beneficiando a toda la comunidad.

