Enero es un mes crítico para el mercado laboral en España, y los datos de enero de 2025 no han hecho más que confirmar esta tendencia histórica. En total, se han destruido 242.148 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 1,13% en comparación con diciembre de 2024. Este descenso es ligeramente superior al del año pasado, y se convierte en la mayor caída del empleo en este mes desde 2020.
Un aumento moderado del desempleo
A pesar de la notable pérdida de empleos, el aumento del desempleo ha sido más moderado. Durante el mismo periodo, el número de desempleados ha crecido en 38.725 personas, una cifra mucho menor en comparación con el aumento de 60.404 parados registrado el año pasado y 70.744 en 2023. Actualmente, el número total de desempleados se sitúa en 2.599.443, el número más bajo desde 2008.
El deporte laboral también refleja un panorama algo positivo: el total de afiliados a la Seguridad Social alcanzó los 21.095.814 trabajadores en enero, una cifra récord para este mes. Sin embargo, es importante señalar que la destrucción de puestos se ha concentrado especialmente en el sector del comercio y ha afectado de manera notable a las mujeres.
Analizando la serie histórica, enero siempre ha sido un mes de retrocesos en la ocupación, un fenómeno que ha ocurrido incluso durante las épocas de mayor bonanza económica. En los últimos diez años, la caída media de afiliación en el primer mes del año se ha situado en torno al 1,1%, lo que pone de manifiesto que los retos que enfrenta el mercado laboral español no son algo nuevo.
En resumen, aunque enero de 2025 ha presentado cifras preocupantes en términos de empleo, el aumento del desempleo ha sido menor al observado en años anteriores, lo que sugiere que, a largo plazo, la dinámica del mercado laboral podría ajustar su rumbo. No obstante, la situación sigue siendo delicada, especialmente en segmentos vulnerables como el comercio y el empleo femenino.