En una era donde las redes sociales parecen haberse convertido en un desfile de contenido superficial, David H, el humorista mallorquín que ha conquistado casi un millón y medio de seguidores entre TikTok e Instagram, se prepara para dar un salto monumental. Su nuevo show, Humano Detectado, verá la luz el próximo 14 de noviembre en el Auditorium de Palma y también tendrá paradas en Barcelona y Madrid. Con más de la mitad del aforo vendido, David está listo para llevar su humor absurdo a un escenario, algo que promete ser mucho más que lo que vemos en nuestras pantallas.
Un viaje desde el móvil al teatro
El propio David nos cuenta sobre su transición: «Mis vídeos son sketches cortos, pero adaptar eso al formato teatral fue todo un desafío. Así que he creado un espectáculo híbrido que mantiene mi esencia». Y es que en este nuevo formato no solo encontraremos al David que ya conocemos; también explorará qué sucede cuando su guion decide rebelarse contra él mismo. El título original iba a ser Error humano detectado, pero finalmente optó por algo más significativo: Humano Detectado. «Es un reflejo del núcleo y la moraleja del show», explica con entusiasmo.
A medida que se acerca la fecha del estreno, David comparte sus sentimientos: “Desde pequeño soñaba con ser actor. Ya había estudiado arte dramático antes de lanzarme a las redes sociales, así que cuando me ofrecieron hacer mi propio show no dudé”. No obstante, añade con sinceridad: “La respuesta del público ha sido increíble; ahora tengo muchas ganas y una gran responsabilidad”. Pero no solo se queda ahí; está abierto a explorar nuevas oportunidades en televisión o cine porque su meta siempre ha sido contar historias.
A veces parece que el humor es fácil de encontrar; sin embargo, David nos dice: “Lo complicado es hacer reír sin ofender a nadie”. Y tiene razón. En este contexto social tan crispado, muchos son los que están dispuestos a criticar todo desde la comodidad de sus dispositivos móviles. “En persona se ríen con mis amigos y familiares pero en redes se sienten con licencia para juzgar”, reflexiona sobre cómo las interacciones digitales pueden distorsionar nuestra percepción del humor.
No obstante, él cree firmemente en el poder del humor negro. «Hay límites personales a los que no quiero llegar», aclara mientras reconoce la delicadeza necesaria al tocar ciertos temas. Sin embargo, siente que el verdadero reto radica en encontrar ese equilibrio entre hacer reír y no cruzar líneas sensibles.
Y mientras reflexionamos sobre esta era digital llena de influencias vacías y boicots pasajeros hacia ciertos creadores, David concluye: “La gente busca autenticidad. Se han cansado de ver vidas perfectas cuando la realidad es bien diferente”.” Así es como David H se posiciona como una voz fresca ante la necesidad palpable de algo más real; algo digno de risas genuinas.

