La música tiene sus giros inesperados y esta vez nos toca a todos. Rod Stewart, el icónico cantante británico de 81 años, ha decidido pausar su gira de despedida, «One Last Time», y su residencia en Las Vegas, conocida como «The Encore Shows». La razón es tan seria como comprensible: recientemente se sometió a un procedimiento rutinario para colocarle un stent coronario.
Todo esto llega justo después de que el intérprete de «Maggie May» tuviera que posponer a última hora un concierto en el Riverbend Music Center de Cincinnati. No es fácil para él decepcionar a sus fans, pero su salud es lo primero. Según informó Variety, un representante del artista aseguró que los médicos están contentos con su recuperación y que ya ha vuelto a sus actividades cotidianas.
Agradecimiento y esperanza
“Ya me siento mejor y estoy recuperándome muy bien”, compartió Rod en un comunicado lleno de gratitud hacia el equipo médico que lo atendió. “Lamento profundamente perderme estos conciertos y decepcionar a mis fans, pero espero regresar pronto al escenario y disfrutar con todos ustedes”. Estas palabras reflejan no solo la pasión del músico por su arte, sino también su conexión genuina con quienes siempre le han apoyado.
El verano ha sido complicado para Stewart; antes de este último contratiempo, tuvo que cancelar dos shows en Las Vegas siguiendo las indicaciones médicas. Luego llegó el incidente en San Diego, donde justo antes de salir al escenario decidió dar marcha atrás. En una actuación posterior en Utah, incluso necesitó hacer una pausa para utilizar oxígeno. Todos estos altibajos nos recuerdan lo frágil que puede ser la vida.
A pesar de todo esto, Rod sigue siendo una leyenda viva del rock y se espera que regrese al Colosseum del Caesars Palace el 18 de agosto para cerrar este capítulo musical —esperemos— con más energía que nunca. Desde aquí le enviamos toda nuestra fuerza para una pronta recuperación y esperamos verle pronto llenando estadios nuevamente.

