En la hermosa Colònia de Sant Pere, donde el mar se encuentra con la tierra, se alza un lugar que no solo deleita a los sentidos, sino que también abraza a la comunidad. Hablamos de Es Blau des Nord, un restaurante que es mucho más que una simple opción culinaria. Este antiguo hotel nudista, que renació en 2018 bajo el alero de la Fundació Bosch i Aymerich, ofrece vistas espectaculares y una experiencia gastronómica vibrante.
Al frente de los fogones está Jonathan Toca, un colombiano que llegó para aportar su toque especial en 2023. Sus platos son auténticas obras de arte: desde un ajoblanco refrescante con melón y albaricoque hasta ceviches que combinan sabores locales con la herencia de su país natal. ¿Quién puede resistirse a ese arroz meloso de calamar y pulpo, aderezado con un chispa cítrica?
Más que Comer: Un Impacto Social Real
No podemos olvidar el papel fundamental de la fundación detrás del hotel. Alrededor del 70% de los beneficios generados se reinvierten en proyectos comunitarios. Desde ayudar a la gente mayor hasta financiar actividades culturales como conciertos o clases para maestros, Es Blau des Nord se convierte en un faro de esperanza.
Bernardo Campo, director del hotel, lo resume perfectamente: ‘No solo buscamos ser un destino turístico; queremos ser parte activa del cambio’. Y es que este no es solo otro negocio más; es una oportunidad para dar voz y apoyo a quienes lo necesitan.
A veces pensamos que el turismo puede ser frío y distante, pero aquí demuestran lo contrario. Ellos entienden que si cada empresa adoptara esta filosofía, podríamos transformar nuestro entorno en uno mucho más solidario e inclusivo. Así es como se hace camino hacia un futuro mejor.

