Las escenas de sexo, desnudez y contacto físico intenso han tomado un nuevo rumbo en el mundo del cine y la televisión. A raíz del nuevo decreto del Estatuto del Artista, ahora es obligatorio contar con coordinadores de intimidad en todas las producciones audiovisuales. Pero, ¿realmente estamos listos para esto?
A partir de ahora, cada vez que veamos una escena sensible en pantalla, deberá haber alguien asegurándose de que todos los actores estén cómodos y protegidos. La norma busca garantizar «el respeto a los límites y el consentimiento» de quienes actúan, además de prevenir situaciones delicadas como el acoso o la violencia sexual. Sin embargo, hay muchas dudas sobre cómo se implementará este cambio.
Falta de claridad y formación
A pesar de las buenas intenciones detrás del decreto, aún queda mucho por definir. No se especifica qué tipos de producciones estarán obligadas a tener un coordinador ni en qué fases deben intervenir. Aida de Sàrraga, experta en esta área, comenta que «la idea es buena, pero falta concretar cómo llevarlo a la práctica».
Lola Clavo, codirectora del primer curso sobre coordinación de intimidad en España, señala otro gran problema: «No hay obligación de contratar profesionales formados». Esto significa que cualquier persona podría asumir este rol sin preparación previa. ¡Imagínate! Dejar algo tan delicado al azar puede ser una receta peligrosa.
Sonia Pavón también enfatiza la necesidad urgente de formación específica accesible para todos. Actualmente, muchos cursos son costosos y solo están disponibles en inglés, lo cual limita las opciones para aquellos interesados en especializarse.
Pero no todo es negativo. Aunque el decreto aún necesita ajustes importantes, algunos expertos creen que es un gran paso hacia adelante para asegurar que estas prácticas sean tomadas más en serio dentro del sector audiovisual.
A medida que avanzamos hacia esta nueva era cinematográfica donde la intimidad se valora adecuadamente, solo esperamos que se tomen medidas claras para proteger a todos los involucrados desde el inicio hasta el final del proceso creativo.

