El mundo de la música se viste de luto tras la partida del gran Pepe Habichuela, una leyenda del flamenco que nos dejó este martes a los 82 años. Este maestro de la guitarra, nacido en Granada, fue más que un simple músico; era un pilar fundamental de una dinastía que ha marcado el compás del arte flamenco durante décadas.
La noticia de su fallecimiento no ha pasado desapercibida. Figuras como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, han expresado su pesar en las redes sociales. “Se apaga la guitarra de Pepe Habichuela, pero su música seguirá sonando allí donde el flamenco siga contando quiénes somos”, escribió Sánchez, agradeciendo así su entrega incondicional al arte.
Un legado imborrable
Nacido José Antonio Carmona Carmona en 1944, Pepe llevaba la música en sus venas; era nieto, hijo y hermano de guitarristas y también padre de José Miguel Carmona, parte del grupo Ketama. A lo largo de su vida compartió escenario con grandes como Camarón de la Isla, Paco de Lucía, y Enrique Morente. Desde su debut en 1964 en el tablao Torres Bermejas, abrió nuevos caminos para el flamenco, llevando este arte a audiencias más amplias y diversos escenarios.
Las palabras sobre él son siempre emotivas: “Nadie hizo hablar la guitarra como él”, comentó Rivera de la Cruz. Y así es; aunque ya no esté entre nosotros, su legado musical perdurará por generaciones. Hoy decimos adiós a un verdadero maestro cuyo eco resonará cada vez que alguien toque una guitarra flamenca.

