En una jornada vibrante en Palma, Gael García Bernal, el aclamado actor y director mexicano, compartió sus reflexiones sobre la actuación y el cine. Durante una charla en Es Baluard, donde los asientos parecían insuficientes para la multitud que lo seguía con fervor, habló de su pasión por el arte de perderse en las historias. «Como actor me gusta no entender muchas cosas, perderme, y a partir de ahí empezar una exploración interesante», confesó.
Un viaje inesperado al cine
Aquel joven que jamás pensó dedicarse al cine encontró su rumbo gracias a Amores perros. «Cuando me llamaron para esta película yo estudiaba teatro en Londres. No había leído ni siquiera el guion cuando dije que sí. Era un salto al vacío», recordó entre risas el actor. Y es que aquel filme no solo marcó su carrera; fue un auténtico punto de inflexión en la historia del cine latinoamericano. «Sin Amores perros no entiendo México ni nuestro cine», afirmó con firmeza.
Hoy, García Bernal se prepara para estrenar su nueva película como director, Hombre al agua, en Venecia. Mientras tanto, destaca la importancia de crear vínculos auténticos en este oficio: «Hago cine para hacer amigos y comer bien». Esa conexión, dice él, es lo que da vida a las mejores ideas.
No obstante, también lamenta cómo hoy la amistad está amenazada por las redes sociales: «Estamos tan ocupados que nos olvidamos de encontrarnos realmente». Y así termina su charla: recordándonos que detrás de cada historia hay personas buscando ese contacto genuino.

