El pasado jueves, Santa Maria del Camí se llenó de vida y emoción al rendir tributo al escritor Biel Mesquida, quien ha sido galardonado con el prestigioso Premi d’Honor de les Lletres Catalanes. Este reconocimiento no es solo un premio, es un abrazo de la comunidad a uno de sus hijos más ilustres. Y qué mejor forma de celebrarlo que transformando las calles del pueblo en una auténtica geografía literaria.
Las calles como escenario del alma
La jornada, organizada por el consistorio, fue todo un despliegue cultural que buscaba conectar la obra de Mesquida con las historias vividas por su gente. Desde la Plaça de la Vila hasta el Camí de Passatemps, los participantes recorrieron un camino repleto de relatos y emociones. Se crearon pequeñas intervenciones literarias donde cuatro vecinos que han compartido momentos significativos con Biel contaron sus anécdotas mientras leían fragmentos de su obra. Imagínate: cada esquina del pueblo se convirtió en una ventana a la vida y al legado del autor.
No era solo un paseo; era una metáfora andante que simbolizaba el propio viaje vital y literario del escritor, lleno de bifurcaciones y encuentros. La idea era clara: revivir las palabras de Mesquida a través del eco de su comunidad.
El clímax llegó en la vinya de Can Pau, donde se desplegó una línea del tiempo visual destacando portadas y citas emblemáticas de sus libros. Este espacio no solo es crucial para la cultura local; es casi un santuario poético donde cada palabra cobra sentido. Allí, el alcalde Nicolau Canyelles dio la bienvenida al público antes de cederle la palabra al propio Biel, quien expresó su gratitud entre aplausos emocionados.
Cerrando este tributo inolvidable, Natàlia Tascón deleitó a todos los presentes con música inspirada en los poemas del autor, acompañada por amigos músicos. Como si esto fuera poco, también se le entregó una cerámica especial realizada por Catina Vic que representa nuestros orígenes compartidos.
Biel Mesquida no solo ha ganado un premio; ha tejido su historia con los hilos invisibles que nos conectan a todos como comunidad. Este homenaje no fue más que una muestra palpable del cariño hacia uno de los grandes referentes de nuestras letras catalanas.

