El sol brillaba en Barcelona y el aire vibraba con la emoción palpable del Primavera Sound, que abría sus puertas a una nueva edición. Este año, los focos se centraban en un joven de Brooklyn, Cameron Winter, un artista de solo 23 años que ya está dando mucho que hablar. Su primer trabajo, ‘Heavy Metal’, había dejado huella y ahora estaba listo para conquistar el escenario del Auditori Rockdelux.
Un público expectante
Con apenas 3.000 almas sentadas en silencio antes del inicio del concierto, la sala parecía un mar inmóvil, todos pendientes de ese piano negro que esperaba pacientemente al nuevo ídolo. ¿Y qué decir de las colas que se formaron antes de las 16h? Miles de fans con ganas de disfrutar del festival y a la espera de la primera actuación. Aunque todos tenían los ojos puestos en Winter —incluso se le vio por ahí acompañado por Olivia Rodrigo—, los verdaderos valientes fueron los coreanos Hypnosys Therapy, quienes dieron el pistoletazo inicial alrededor de las 16:30h.
Cuando finalmente Cameron subió al escenario, todo el mundo contuvo la respiración. Con su voz profunda y ese estilo entre crooner y cantautor, comenzó su set con ‘Try as I May’, desnudando su música ante un público respetuoso que lo recibió con fervor. Cada nota resonaba como una caricia en el aire, destacando temas como ‘The Rolling Stones’, que arrancó el primer gran aplauso por su agudo inconfundible.
Aunque hubo momentos donde algunos asistentes se inquietaron por un leve tos que interrumpió la performance, todos sabían que esa voz mágica había sido bendecida por nadie menos que Nick Cave. La anticipación crecía porque solo unas horas después actuaría junto a Geese, la banda indie del momento.

