Pedro Luis Domínguez Quevedo, el joven talento grancanario que ha conquistado el panorama musical, se pasea con aire relajado por la terraza del Boutique Hotel Cordial en la Plaza de Santa Ana. Su nuevo disco, titulado ‘El Baifo’, ya está aquí y llega repleto de colaboraciones que sorprenden y emocionan. Con artistas como Elvis Crespo, Los Gofiones y La Pantera, este trabajo es un verdadero homenaje a su tierra.
Un viaje musical desde los inicios
Mientras tararea ‘Dios es un stalker’ de Rosalía, Quevedo recuerda cómo comenzó todo. Desde sus días haciendo freestyle hasta crear sin presiones en un campamento en Ibiza. «Fue allí donde comprendí que debía quitarme el peso de las expectativas», comparte con una sonrisa. Y así surgieron 21 canciones en solo cinco días; pura magia entre amigos.
Para él, cada canción tiene su propio proceso. Hay algo especial cuando el tiempo pasa y una melodía sigue resonando en su interior. Su favorita del álbum es ‘Al golpito’, esa que le hace sentir algo único cada vez que la escucha. «Es un recordatorio de que las cosas buenas llegan a quienes saben esperar», asegura con sinceridad.
Pero ¿qué lo llevó a querer hacer música? Recordando momentos clave, menciona influencias como Cruz Cafuné y Bad Bunny: «Ellos me inspiraron a soltarme y dejar fluir mi creatividad». En su voz se nota la determinación por construir una carrera variada, repleta de diferentes estilos; no quiere encasillarse ni ser predecible.
A medida que avanza en esta travesía artística, Quevedo se siente más seguro pero también consciente de sus raíces. Cada paso cuenta y cada experiencia lo acerca más a ser quien realmente quiere ser: ‘el baifo’, una mezcla entre humildad y desparpajo.

