En una cálida mañana de abril, el aire en Palma se llenó de música y palabras. Miquel Brunet, coautor del disco ‘Litteros’, nos recibió con una sonrisa y una certeza: “Nadie podrá imponernos la lengua en que queremos hacer el amor”. Este álbum es mucho más que un simple proyecto musical; es una celebración del deseo y de la cultura catalana, un grito de resistencia en un momento crítico para nuestra lengua.
Un viaje sonoro entre generaciones
‘Litteros’ no llega solo. Caterina Bibiloni y Guillem Simó también han puesto su talento en esta obra, que rinde homenaje a Antoni Artigues, un apasionado defensor de la cultura local. Brunet reflexiona sobre cómo este nuevo trabajo recoge el testigo de ‘Ferments’, un disco anterior que preguntaba si Mallorca tiene una identidad sonora. ¿Y la respuesta? Sí, aunque cambiante, siempre viva.
La espontaneidad ha sido fundamental en este proceso. Recuerda cómo Artigues llegó al estudio lleno de libros pero pronto se dejó llevar por la magia de la improvisación. “Si te pones a pensar lo que vas a decir, pierdes la esencia”, asegura Brunet mientras comparte sus experiencias al crear este disco.
Esta vez, el foco está en expresar el deseo a través de las letras catalanas, desde los clásicos medievales hasta autores contemporáneos. “¿Quién no quiere susurrar cosas bonitas a su pareja?”, se pregunta. Y así, con cada verso tomado prestado de grandes escritores como Ramon Llull o Ausiàs March, construyen una experiencia musical donde las voces son instrumentos por sí solas.
Aunque admite que el camino hacia ‘Litteros’ ha sido complicado –incluso uno de los más difíciles en su carrera– Miquel nunca quiso caer en la trampa de textos recitados con música al fondo. “No soporto esas propuestas”, confiesa. Su objetivo era crear algo único: un sonido total donde todos los elementos se funden sin jerarquías.
‘Litteros’ también es un acto político en defensa del catalán, ante una situación donde muchos derechos están amenazados. Sin embargo, hay algo que siempre permanecerá intacto: nuestro derecho a amar y sentir en nuestra propia lengua. En sus propias palabras: “Amar es resistir”.

