Este viernes, Robbie Williams nos ha dejado boquiabiertos con el lanzamiento sorpresa de su nuevo álbum, ‘Britpop’. En este disco, el cantante británico rinde un homenaje a ese sonido guitarrero tan característico del pop británico, con guiños a sus amigos de Oasis. Aunque no podemos negar que hay una falta de canciones que se queden grabadas en nuestra memoria, la energía y la diversión son palpables desde el primer acorde.
Un regreso a sus raíces
La portada del álbum es toda una declaración de intenciones: Robbie aparece en un chándal rojo y con el pelo amarillo, captado en el Festival de Glastonbury de 1995. Nos transporta a una época en la que era un joven rebelde, recién salido de Take That y mirando hacia Oasis como ejemplo a seguir. Treinta años después, nos presenta este trabajo como lo que hubiera querido lanzar entonces; un disco lleno de guitarras y referencias al legado musical británico.
Aunque su compañía discográfica no compartía esta visión inicial, esto no ha afectado su carrera para nada; más bien al contrario. Con el ruido del regreso de Oasis en 2025 resonando en el aire, la fecha original del lanzamiento se ajustó para evitar coincidir con Taylor Swift. Ahora, lanzado en enero -un mes tradicionalmente tranquilo- Williams apunta a conseguir su décimo sexto número uno en el Reino Unido, igualando así a los Beatles. Así funcionan las cosas a veces.
Desde su último trabajo ‘The heavy entertainment show’ (2016), Robbie trae una munición sonora estridente aunque algo irregular. Casi medio álbum ya había sido presentado anteriormente como singles; temas como ‘Rocket’, donde colabora nada menos que Tony Iommi (Black Sabbath) con un solo electrizante. Hay también ecos de ese estilo característico de Oasis en canciones como ‘Spies’, además de la energía contagiosa que se siente en ‘Pretty face’.
No obstante, hay algo sobre ‘Britpop’ que deja entrever una lucha interna; intenta mostrarnos al rockero insatisfecho que siempre ha habitado bajo la superficie del mainstream Robbie. Temas como ‘Bite your tongue’ o la glam-rockera ‘Cocky’ podrían dejar mucho más impacto si se les diera más profundidad. Aun así, brillan algunas joyas como ‘All my life’, aunque evoca más a Liam Gallagher por momentos.
A pesar de todo esto, lo cierto es que ‘Britpop’ tiene esa chispa divertida y despreocupada típica de Williams. ¿Es este disco lo que debió ser hace 30 años? Quizás no tenga las memorables baladas como ‘Angels’ o ‘Let me entertain you’, pero sin duda logra captar nuestro interés por su entusiasmo desbordante.

