En una tarde que prometía ser un canto de esperanza para los aficionados locales, el joven tenista francés Luca Van Assche vio cómo sus sueños se desvanecían en la pista central del Masters 1000 de París. A pesar del apoyo incondicional de su gente, el estadounidense Ben Shelton, número cuatro del mundo, le dio un golpe duro al vencerle con un marcador de 5-7, 6-3 y 6-4.
La historia comenzó con el francés tomando ventaja, incluso logrando dominar el tercer set con un prometedor 3-1. Pero, como suele pasar en estos momentos decisivos, el miedo escénico hizo su aparición y Shelton supo aprovecharlo. Con cada saque potente y cada punto bien ejecutado, fue recuperando terreno hasta sellar su pase a la final. Este encuentro no solo significó la eliminación del único representante local en competición, sino que además dejó a todo un país sin posibilidades de triunfo en casa.
El camino hacia la gloria
Con esta victoria, Shelton se planta por undécima vez en una final profesional y acumula ya seis finales en este año que lo han llevado nuevamente a las ATP Finals de Turín. Las victorias previas en torneos Masters como Toronto y Montreal son testigos de su creciente talento. En una temporada donde pocos pueden igualar sus logros, solo Jannik Sinner se le acerca.
Años atrás había que remontarse a 2017 para ver a un estadounidense llegar tan lejos en París. El clima estaba cargado de expectativas y nerviosismo, pero al final fue el coraje del joven norteamericano lo que brilló más fuerte. Ahora todos esperan con ansias ver si Carlos Alcaraz puede seguir sus pasos frente a Casper Ruud. Lo cierto es que hoy París ha quedado marcado por esta emocionante jornada deportiva.

