En el corazón del Asics Global Tennis Summit, celebrado en la espectacular Mouratoglou Tennis Academy, Mitsuyuki Tominaga, presidente y director de operaciones de Asics, comparte su visión sobre cómo el tenis no solo impulsa su marca, sino que también la prestigia en todo el mundo. Nos encontramos con él en Londres, un lugar donde las historias de superación se entrelazan con la historia del deporte.
Al preguntarle sobre el crecimiento de Asics desde sus humildes inicios en 1949 con solo dos empleados hasta los actuales 10.000, Tominaga no puede evitar sonreír. “Estoy muy orgulloso”, dice. Y es que, bajo su liderazgo desde hace unos años, han alcanzado objetivos financieros incluso antes de lo previsto. ¿Qué más se puede pedir?
El reto del tenis y un sueño japonés
Amante del tenis y exjugador universitario en Purdue, Tominaga revela su ambición: “Queremos que Asics sea tan reconocida en el mundo del tenis como lo es en atletismo”. Aunque actualmente, el 45% de su negocio proviene del running, están poniendo todo su empeño en deportes como el voleibol y, claro está, el tenis. Con embajadores como Lorenzo Musetti a bordo, está claro que este deporte tiene un papel crucial.
A pesar de los desafíos globales que puedan surgir por conflictos bélicos o crisis económicas -como mencionó al inicio de la guerra en Irán- asegura que este año no habrá un impacto notable para la empresa. ¡Eso sí que es tranquilidad!
Tominaga siente orgullo por los logros de su equipo y destaca la fuerza que tienen en Europa y Estados Unidos. “Sería un gran sueño ver a un japonés ganar un Grand Slam vistiendo Asics”, confiesa con sinceridad.
Y hablando sobre la evolución del tenis desde sus tiempos universitarios -cuando jugaba con raquetas de madera- admite que ha cambiado radicalmente; ahora vemos una fuerte representación europea dominando las canchas.
Además, menciona su fundación enfocada en democratizar el deporte: “Queremos que todos tengan acceso a practicarlo”. Un objetivo noble sin duda.
Finalmente, le preguntamos sobre lo que buscan al patrocinar tenistas. “Valoramos mucho cómo se comportan dentro y fuera de la pista”, responde Tominaga. Esos valores son fundamentales para crear una conexión auténtica entre la marca y sus embajadores.

