La mítica hierba de Wimbledon se prepara para dar la campanada este año. El torneo londinense ha decidido romper moldes y anunciar un incremento del 20% en su bolsa de premios, alcanzando la friolera de 64,2 millones de libras, lo que equivale a unos 75,1 millones de euros. Y sí, has leído bien: el campeón y la campeona de los cuadros individuales se llevarán a casa 3,6 millones de libras cada uno, unos 4,2 millones de euros, ¡600.000 libras más que el año pasado!
Un esfuerzo notable en tiempos complicados
No solo eso. Los jugadores que caigan en primera ronda también verán un alivio en sus bolsillos con una compensación de 80.000 libras, o alrededor de 93.600 euros. Además, Wimbledon no se olvida de los que luchan por un lugar en el cuadro principal; ha destinado más de seis millones de libras, casi 7 millones de euros, a la fase previa, lo que significa un aumento del 25% respecto a ediciones anteriores.
A pesar de esta buena noticia económica, hay un trasfondo importante. La relación entre los jugadores y los torneos Grand Slam está tensa; muchos creen que el reparto actual es injusto y claman por una revisión más equitativa basada en los ingresos reales generados por cada evento. En Roland Garros, varios tenistas decidieron no cumplir con sus compromisos mediáticos como acto de protesta ante esta situación.

