Roland Garros se convierte en el escenario de otra hazaña espectacular de Novak Djokovic. Este miércoles, el serbio dejó su huella al convertirse en el primer tenista en alcanzar la cifra de 120 partidos en este emblemático torneo, una marca que parece sacada de otro siglo.
Enfrentándose al local Valentin Royer, Djokovic mostró su poderío y no dejó lugar a dudas sobre su calidad. Con un contundente 6-3, 6-2, 6-7(7) y 6-3, avanzó por vigesimoprimera vez a la tercera ronda del Abierto francés. Un logro que habla volúmenes de su consistencia y determinación.
Una rivalidad sin descanso
No es ninguna sorpresa que los jugadores franceses no le pongan las cosas fáciles; Djokovic ha logrado salir victorioso en sus últimos 31 enfrentamientos directos contra ellos. A pesar de llegar con poco rodaje tras una lesión en el hombro, supo adaptarse rápidamente y ahora espera al ganador entre Joao Fonseca y Dino Prizmic. Cabe recordar que este último fue quien le infligió una derrota reciente en Roma.
A los 39 años, Djokovic está demostrando que aún tiene mucha tela que cortar. Ya son 21 ediciones consecutivas alcanzando la tercera ronda, lo cual va dejando a sus rivales con más miedo conforme avanzan los días del torneo. Sin duda alguna, cada partido le hace más peligroso.
Pese a no haber jugado mucho este año en tierra batida, ya suma 103 triunfos en las pistas del Bois de Boulogne, quedando solo a nueve victorias del récord histórico marcado por Rafael Nadal con 112 triunfos. La carrera sigue viva y la emoción está asegurada.

