El Mutua Madrid Open ha dejado un sabor amargo para el tenis femenino español. En su debut, Cristina Bucsa, una de nuestras promesas, no pudo hacer frente a la presión y cedió ante Zeynep Sonmez, dejando a España sin representantes en el torneo. La tenista de Torrelavega, que venía arrastrando problemas de espalda desde su retirada en Miami, notó la falta de ritmo y eso se reflejó en la pista.
La realidad del tenis español
Mientras que el circuito masculino brilla con figuras como Carlos Alcaraz, que parece tener un talento inagotable, el panorama del tenis femenino es desolador. A pesar de haber logrado llegar por sexta vez a la fase final de la Billie Jean King Cup, solo contamos con dos jugadoras entre las cien mejores. Y ahora, tras la eliminación de Bucsa y otros nombres como Jessica Bouzas, nos encontramos sin nadie a quien apoyar en este gran evento.
Bucsa había demostrado potencial al ganar su primer título en Mérida, pero esa victoria quedó muy lejos después de su salida temprana en Madrid. Con solo 30 años y una carrera aún por definir, dejó claro que los problemas físicos han afectado su rendimiento. El camino no ha sido fácil; lo vivido en Miami fue un duro golpe y este Mutua ha sido otro más.
No solo Bucsa se marchó pronto: otras cuatro raquetas españolas también fueron eliminadas en primera ronda. Es evidente que enfrentar un torneo como este tras una dura competición del ITF es una tarea titánica. Y así estamos, con nuestra afición buscando motivos para animar pero sin jugadoras disponibles para hacerlo.

