La tenista británica Emma Raducanu está de vuelta en el WTA 1000 de Indian Wells, un torneo que siempre ha sido especial para ella. Sin embargo, su regreso no ha sido fácil. Tras el traumático episodio en Dubái, donde se sintió completamente desbordada al ver a su acosador entre el público, su camino hacia la competición ha estado lleno de dudas y emociones.
El desafío de volver a competir
Raducanu recuerda cómo se le nublaron los ojos con lágrimas en plena partida: «No podía ver la pelota, no podía respirar». Aquella experiencia fue un verdadero golpe que la dejó pensando si podría volver a competir tan pronto. «No sabía cómo iba a terminar», confesó en una entrevista con BBC Sport, reflexionando sobre lo mal gestionado que estuvo su caso en aquel momento crucial.
A pesar del miedo y la incertidumbre, Emma decidió que no dejaría que esa situación le robara su pasión por el tenis. «Indian Wells es mi torneo favorito y no podía no estar aquí», aseguró con firmeza. Su acosador tiene prohibida la entrada a cualquier evento tenístico, pero eso no quita que parte de ella sienta esa inquietud al entrar nuevamente en una pista.
Consciente de lo sucedido, ahora toma precauciones adicionales: «Siempre estoy atenta y ya no hago las cosas necesariamente sola; estoy con alguien y siempre me vigilan». Esa fuerza interna es lo que la impulsa hacia adelante, recordando que hay cosas más importantes que un cretino pueda intentar arrebatarle.