El técnico del RCD Mallorca, Luis García, se encuentra en una encrucijada emocional. A las puertas de un encuentro con el Granada, no puede dejar de pensar en la difícil situación que atraviesa la provincia andaluza tras los recientes terremotos. «Para nosotros sería una putada no jugar, pero lo más importante es la seguridad de todos», comenta con sinceridad.
A pesar de que el fútbol mueve pasiones y millones, Luis subraya que hay algo más grande que el espectáculo: la vida y la seguridad de las personas. «Quiero mandar un abrazo muy grande a Granada. Ellos están pasando momentos difíciles y creo que ahora más que nunca debemos ser solidarios», añade con un tono sincero.
Preparativos y retos en el campo
En el ámbito deportivo, los preparativos continúan. El entrenador destaca que su equipo está listo para competir, aunque también reconoce que suspender el partido sería un gran inconveniente para ellos. “La incertidumbre nos ha tocado a todos”, dice Luis mientras reflexiona sobre cómo estos momentos pueden afectar al rendimiento del equipo.
El Mallorca recupera a Josep Cerdà, lo cual es una buena noticia para los aficionados. Sin embargo, García no pierde de vista al rival. Alaba al entrenador del Granada, Pacheta, reconociendo su experiencia y capacidad para sacar lo mejor de sus jugadores: “Es un equipo muy reconocible y peligroso”, afirma sin dudarlo.
Consciente de la competitividad feroz de la Segunda División, Luis recalca: «Aquí no juegan ni los presupuestos ni los nombres; hay que darlo todo cada jornada». Una realidad cruda pero cierta en este mundo del fútbol donde cualquier descuido puede costar caro.
Por último, menciona a Álex Sala, un joven talento al que ve brillando a medida que avanza la temporada. «Va a ser muy importante», concluye García mientras sueña con cómo ese empuje puede ser clave en el futuro del club.

