El Mallorca se encuentra en un momento crucial. A tan solo días de iniciar la Liga contra el Valladolid, programado para este sábado a las 21:30 en Son Moix, hay varias tareas que aún necesitan ser resueltas con urgencia. La dirección deportiva, liderada por Pablo Ortells y el entrenador Luis García, no puede permitirse el lujo de relajarse. La llegada de Adrián Liso, procedente del Zaragoza, es solo una parte del rompecabezas.
Una búsqueda constante por un delantero
La prioridad es clara: fichar un delantero que marque la diferencia en el campo. Con Adri Fuentes, quien llegó al club tras desembolsar tres millones al Córdoba y aún sin poder debutar en pretemporada, junto a Abdón y Doménech como únicos atacantes disponibles, urge reforzar esta posición. Pablo Ortells y Luis García son conscientes de que no pueden precipitarse; el cierre del mercado está marcado para el 1 de septiembre a las 00:00 horas y cada decisión cuenta.
La ambición del club por regresar a Primera División es palpable. No se trata solo de hablarlo; hay que demostrarlo sobre el césped. El fichaje de Cerdà ha añadido versatilidad al ataque, aunque todos saben que falta ese ariete que pueda fijar a los centrales rivales y aprovechar los espacios dentro del área.
A pesar de las ocho incorporaciones ya realizadas –entre ellas Arnau Tenas, Abou Soumahoro y Luvumbo– la sensación es que aún queda trabajo por hacer. Se habla también de posibles refuerzos en el centro de la defensa y el lateral izquierdo ante la inminente salida de Johan Mojica al Getafe.
No olvidemos que la continuidad de David López no está garantizada; su marcha podría obligar a buscar otro central para evitar quedarnos cortos en una posición tan exigente. Las decisiones deben tomarse con cabeza porque la competición avanza sin esperar a nadie.

