El RCD Mallorca ha hecho oficial la llegada de Alex Sala, un centrocampista que aterriza cedido desde el Lecce, y ya se le ha visto entrenar en Son Bibiloni. Este nuevo refuerzo llega con una opción de compra que, si se ejerce, podría vincularlo al club bermellón durante cuatro temporadas más.
Sala no es un desconocido en el mundo del fútbol; su carrera lo ha llevado por diferentes equipos, desde las categorías inferiores del Barcelona hasta el Córdoba, donde brilló antes de dar el salto a la Serie A. Sin embargo, su paso por Italia no ha sido fácil: apenas tuvo minutos en el Lecce, acumulando solo 161 minutos en toda la temporada. Ahora, Pablo Ortells ve en él un perfil box-to-box perfecto para reforzar el centro del campo tras las salidas de Mascarell y la inminente venta de Samu Costa al Al Nassr.
Un fichaje que ilusiona
La incorporación de Alex Sala representa una apuesta clara del Mallorca por recuperar terreno en Segunda División. En este sentido, su llegada no solo se debe a la necesidad inmediata del equipo, sino también a la estrategia para frenar el interés de otros clubes como Sporting o Girona. Con cinco goles y cinco asistencias en su única temporada completa en Segunda, está claro que Sala tiene potencial para aportar mucho al equipo.
Este es ya el quinto refuerzo del Mallorca esta temporada, sumándose a nombres como Adri Fuentes y Zito Luvumbo. Aunque queda trabajo por hacer antes del inicio de la Liga dentro de menos de un mes, los movimientos acelerados del club han comenzado a generar optimismo entre los aficionados. El mallorquinismo empieza a ver motivos para creer nuevamente en una lucha sólida por regresar a Primera.

