Martín Demichelis, entrenador del Mallorca, se presentó en rueda de prensa con una sonrisa que reflejaba la alegría tras el emocionante triunfo sobre el Real Madrid (2-1). Con un tono cauteloso pero esperanzador, comentó: «Para ganarles se tienen que dar muchas cosas y hoy se han dado». No obstante, no quiso dejarse llevar por la euforia, recordando que esta victoria no es sinónimo de salvación. «Con los pies sobre la tierra, pero con la mirada al cielo», añadió.
Un paso gigante hacia adelante
La victoria ante los blancos representa un grandísimo avance en su lucha por mantener la categoría, especialmente teniendo en cuenta los próximos enfrentamientos en casa contra el Rayo Vallecano y el Valencia. Demichelis hizo hincapié en que necesitaban a su afición más que nunca: «Ojalá nos marque un camino no solo a nosotros, sino también a la afición. Les necesitamos alentando como hoy; tenemos que hacer de este estadio tan hermoso un lugar incómodo para los rivales».
A pesar de ser nuevo en el banquillo, dejó claro que su objetivo siempre ha sido ayudar a sus jugadores. «No he venido aquí para mostrarme», afirmó. Su enfoque está centrado en exigirles y motivarles para pelear hasta el final. Habló sobre cómo siempre busca un equipo equilibrado: «No hay plan perfecto para ganarle al Madrid, pero quería valentía».
Emocionado también por el gol de Muriqi, quien selló la victoria en el descuento tras momentos difíciles con su selección: «Me emocionó que haya metido el gol por lo que pasó en Elche y con su selección», expresó Demichelis visiblemente afectado.
No podemos olvidar mencionar a otros destacados del partido como Zito Luvumbo y Leo Román; cada uno contribuyó a este valioso triunfo. Y es que cuando enfrentas al Real Madrid, cada detalle cuenta. En definitiva, Demichelis destacó la importancia de mantener una mentalidad fuerte: «Es algo que siempre les pido: la cabeza arriba no puede bajar». Así concluyó su intervención deseando unidad y perseverancia hasta alcanzar sus metas.

