El director deportivo del Mallorca, Pablo Ortells, ha tomado una decisión que ha dejado a muchos con la boca abierta: mantendrá a Jagoba Arrasate como entrenador para el crucial partido de este sábado contra la Real Sociedad. Aunque Arrasate atraviesa su peor momento desde que llegó al club, y él mismo lo reconoció tras la reciente derrota ante el Celta, Ortells parece decidido a seguir apostando por su continuidad.
Una afición cansada y un clima tenso
La situación es crítica; los aficionados están cada vez más frustrados. Las redes sociales ardieron después de la última caída, con mensajes pidiendo un cambio inmediato en el banquillo. Sin embargo, Ortells se muestra firme en su postura conservadora. “Confío en Jagoba”, dijo antes del encuentro contra los gallegos. Y así, mientras los rumores sobre un posible relevo circulan por doquier, él sigue sin moverse.
Este próximo choque es otro de esos partidos vitales para los bermellones. Cada jornada se siente como una nueva batalla donde Arrasate podría estar jugando su futuro. Si no logra cambiar la dinámica negativa —el equipo está sumido en posiciones de descenso con solo siete puntos de los últimos 27—, las consecuencias podrían ser devastadoras.
A pesar del clamor popular y el ambiente cargado de tensión, Ortells sigue defendiendo su elección. ¿Qué pasará si la historia se repite y el Mallorca vuelve a caer? Solo el tiempo lo dirá, pero lo cierto es que todos estamos expectantes ante este enfrentamiento clave.

