Vedat Muriqi se ha convertido en una de las grandes estrellas del Mallorca. Después de marcar un impresionante hat-trick ante el Athletic, el delantero kosovar no solo celebró sus goles, sino que también dejó caer una reveladora confesión sobre su futuro en el club. “Hablé hace dos días con Ortells y le dije que está en sus manos”, comentó tras el partido, dejando a los aficionados con la inquietud de si podría ser seducido por otros equipos.
Un compromiso firme con el Mallorca
El Pirata, como cariñosamente le llaman los hinchas, ha dejado claro que no planea abandonar la isla. Con 14 goles esta temporada, su rendimiento ha sido excepcional y eso ha despertado el interés de varios clubes. Sin embargo, Muriqi tranquiliza a la afición: “Me dijo que no, me va a seguir manteniendo aquí”, refiriéndose a lo que le dijo Ortells sobre su posible traspaso.
A pesar de las especulaciones sobre su venta para obtener dinero fresco para el club, él se siente seguro: “Yo no puedo hablar porque renové el contrato; quería asegurar aquí mi vida”. Y aunque reconoce que si alguna vez consideran que venderle puede ayudar al equipo a salvarse, no podrá hacer mucho al respecto.
Muriqi bromea sobre su situación actual: “Quien quiere comprarme, que traiga la pasta al Mallorca”. Esta actitud refleja su conexión con la afición y su deseo de quedarse. El jugador se siente fuerte y en forma después de haber luchado contra las lesiones en temporadas anteriores. Ahora entiende mejor lo que necesita su cuerpo gracias a los preparadores físicos del club.
A medida que avanza la temporada, Muriqi muestra confianza: “Estoy muy contento por mi primer hat-trick en el Mallorca”, declaró emocionado. Su esfuerzo está dando frutos y ya es un referente en LaLiga; solo está por detrás de Mbappé en la tabla de goleadores.
No hay duda de que Muriqi quiere dejar huella en este club. A tan solo dos goles de alcanzar los 50 tantos como bermellón y superando a leyendas como Arango, sueña con convertirse en parte fundamental de la historia del Mallorca.

