El técnico del Mallorca, Jagoba Arrasate, se prepara para uno de los partidos más críticos desde que asumió el mando del equipo. Tras una racha de derrotas que ha dejado al aficionado con un nudo en el estómago, el entrenador sabe que es momento de dar motivos para creer. «No es tiempo de pedir nada», declaró con determinación antes del encuentro contra el Athletic, programado para este sábado a las 16:15.
La presión aumenta
Con los ánimos caldeados tras las derrotas ante Girona y Rayo Vallecano, Arrasate entiende la inquietud que reina entre los seguidores bermellones. «Entiendo su descontento, prefiero que lo digan abiertamente como hicieron en la última protesta», reconoció. Y añadió: «Nos toca apechugar, no hablar tanto y demostrarlo en el campo».
El partido se presenta crucial no solo por los puntos en juego, sino también por la moral del equipo. Después de ver a algunos aficionados manifestar su frustración frente a los jugadores y directivos, Jagoba espera un cambio radical. A pesar del ruido mediático sobre su figura durante esta semana complicada, mantiene su enfoque claro: «Mi mente está centrada en cómo superar al Athletic».
Aunque tendrá algunas bajas importantes como Morlanes y Maffeo, hay un rayo de esperanza con la posible vuelta de Antonio Raíllo. Sin embargo, Arrasate admite que su participación desde el inicio es poco probable, dada su reciente lesión.
Los leones llegan tras un gran esfuerzo en la Copa del Rey y un compromiso previo en Champions League. Aunque se les considera en horas bajas, Jagoba advierte: «Espero un Athletic potente; siempre nos van a poner a prueba».
A medida que se acerca el choque, las palabras de Arrasate resuenan con fuerza: hay que actuar, dar lo mejor por aquellos que siguen apoyando al equipo cada jornada. En definitiva, estamos todos unidos esperando un giro positivo en esta historia.

