El aire se llenó de risas y buenos momentos el pasado sábado en Son Moix, donde Jagoba Arrasate, el entrenador del Mallorca, no podía ocultar su alegría tras la experiencia vivida en ‘La Batalla dels Gegants’. «Hemos disfrutado, reído y lo más importante, no se ha lesionado nadie», afirmaba con una sonrisa que reflejaba el alivio de un evento que congregó a cerca de 1.000 personas.
Un rato para olvidar la presión
«Es una experiencia diferente y una tarde agradable», continuaba Arrasate, quien destacó que aunque el equipo de futsal fue más complicado de organizar porque los chicos querían jugar más, al final todos se sintieron cómodos. La emoción llegó a su punto culminante cuando Samu Costa encestó un triple decisivo: «Al final nos vamos todos contentos». Y es que este tipo de iniciativas permiten evadirnos del día a día y dejar atrás la presión habitual del fútbol.
Los jugadores hicieron lo posible por tomarse el evento en serio; entre risas y algunos fallos graciosos, cada uno demostró su espíritu competitivo. El propio técnico mencionaba a Valjent y Spenncer como sorpresas del día, además de elogiar las habilidades técnicas de Capalbo.
Sobre la próxima eliminatoria de la Copa del Rey contra el Numancia, Arrasate expresaba su ilusión por regresar a un lugar donde había sido feliz: «Mi familia y yo estuvimos allí tres años. Sé que va a ser complicado pero me hace mucha ilusión volver a Soria». Sin embargo, admitió que preferiría haber jugado contra el Atlético Baleares para evitar viajes complicados.
Samu Costa también compartió sus sensaciones tras volver al baloncesto: «De pequeño jugaba y elegí fútbol porque no era tan grande». Aunque ya centrado en la competición, remarcó la importancia de mantenerse concentrados tras este divertido paréntesis: «Mañana entrenamos y hay que volver a la seriedad; si perdemos ante Villarreal será volver al principio».

